Desde la gestión de planes anuales hasta la elaboración de presupuestos, el software de planificación estratégica, Asana, te ayuda a priorizar objetivos y acelerar así los resultados de tu empresa.
Líder en la gestión del trabajo colaborativo durante tres años consecutivos
Líder en software de gestión del trabajo y OKR con más de 12 000 reseñas de usuarios
Conecta la generación de ingresos con los recursos y tareas necesarias para lograrlo. Supervisa y comparte el progreso hacia los objetivos, y empodera a los equipos para que prioricen el trabajo más importante.
Desde la planificación anual hasta los KPI individuales, establece claramente y comparte los objetivos con todos los integrandes y stakeholders. Con el software de planificación estratégica de Asana puedes seguir en tiempo real el progreso hacia tus objetivos con información proveniente de integraciones como, por ejemplo, Salesforce.
Observa cómo todo el trabajo se conecta con los objetivos para que tu equipo pueda enfocarse en las acciones de mayor impacto. Asigna claramente los recursos necesarios y controla la evolución de todas las áreas de la empresa.
Sigue el rendimiento de los trabajos que generan ingresos en un solo lugar, para poder detectar rápidamente los obstáculos y resolver de forma proactiva los riesgos del proyecto. Conoce exactamente en qué debes enfocarte para alcanzar tus objetivos empresariales.
Asana te permite crear informes con datos de todos los proyectos de la empresa, sin límites. Identifica fácilmente qué proyectos están encaminados y cuáles necesitan atención adicional. Respeta el presupuesto y cumple los objetivos antes de lo previsto.
Supervisa el estado de todos los proyectosLas iniciativas importantes, como la planificación anual, están compuestas por una serie de hitos y entregables esenciales que se deben completar a tiempo. Identifica la secuencia de las tareas y entrega el trabajo a tiempo y dentro del presupuesto.
Cómo Asana usa Asana para las operaciones estratégicasPara alcanzar los objetivos a tiempo, debes saber cuánto tiempo lleva cada tarea. Obtén una visión clara de cuánto tiempo dedica tu equipo a las tareas y proyectos al comparar las estimaciones y los datos reales, y haz ajustes si es necesario.
ComenzarCuando varios miembros del equipo trabajan en distintos proyectos es difícil ver de cuánto tiempo disponen. Con el software de planificación estratégica, Asana, puedes visualizar la capacidad productiva del equipo en un solo lugar.
Mejora la planificación de la capacidad productivaConsulta nuestras plantillas fáciles de usar para los proyectos y procesos más comunes. Después, adáptalas a la medida de tus flujos de trabajo.
La función Informes traslada los datos del proyecto a gráficos visuales y fáciles de procesar. Extrae los datos de cualquier proyecto o equipo para obtener un panorama preciso de lo que está ocurriendo.
Conecta los Objetivos con el trabajo que estás realizando para poder alcanzarlos. Identifica fácilmente los proyectos que contribuyen a los objetivos comerciales clave para poder priorizar el trabajo que ofrece resultados medibles.
Usa los Portafolios para organizar y dar seguimiento a todos los proyectos de tu equipo en una única vista. Observa el progreso de todos tus proyectos y obtén todos los detalles necesarios para abordar los riesgos.
Con la Gestión de recursos universal, puedes verificar fácilmente la asignación de recursos para todos los proyectos y ajustarlos si es necesario. Usa los informes ejecutivos para obtener una visión general de las previsiones frente a los datos reales.
Destaca la cadena más larga de tareas dependientes de un proyecto con la ruta crítica. Observa qué tareas afectan directamente a la fecha de finalización del proyecto para que puedas completar los entregables más importantes a tiempo.
Realiza un seguimiento de los objetivos basados en ingresos al combinar los datos de Salesforce en tiempo real con los Objetivos. Actualiza automáticamente el progreso de los objetivos en Asana con los datos de Salesforce.
Obtén una idea general del progreso del trabajo en tiempo real con los Paneles. Toma distancia del trabajo diario para obtener una visión general y entender rápidamente el progreso de tu proyecto, o personaliza los gráficos del panel para poder centrarte en tus propios datos.
Comparte actualizaciones de estado que estén directamente vinculadas con el trabajo que realiza tu equipo, para reducir el trabajo manual, centralizar los datos y mantener a todos al día con la información.
Marca una tarea como dependiente de otra con las dependencias. Los equipos con flujos de trabajo colaborativos pueden saber fácilmente qué tareas están a la espera de otras y cuándo empezar con su parte del trabajo.
La vista de cronograma es una vista de proyecto al estilo de un diagrama de Gantt que muestra todas tus tareas en un gráfico de barras horizontales. Con la vista de cronograma, puedes controlar fácilmente cómo encajan las piezas de tu plan.
Visualiza cualquier proyecto en la vista de calendario para ver todo el trabajo anterior y próximo en un formato de calendario. Brinda a las partes interesadas información sobre las fechas de entrega de las tareas, así como sobre el estado del proyecto.
Con el seguimiento nativo del tiempo, calcula rápidamente el tiempo previsto y real dedicado a las tareas. Obtén mejores estimaciones en tiempo real sobre el progreso de los proyectos, lo que es esencial para la elaboración de presupuestos y proyecciones.
La planificación estratégica es un proceso a través del cual los líderes empresariales definen su visión para el crecimiento de la organización y detallan cómo van a hacerla realidad. En el proceso de planificación estratégica se incluyen las decisiones, el crecimiento y los objetivos de la organización.
Además, te ayuda a definir claramente los objetivos a largo plazo de tu empresa y a relacionar cómo tus objetivos y tu trabajo a corto plazo te ayudarán a alcanzarlos. Esto, a su vez, te da una idea clara de hacia dónde avanza tu organización y te permite asegurarte de que los equipos estén trabajando en los proyectos más importantes. Piénsalo de esta manera: si tus metas y objetivos son el destino en un mapa, el plan estratégico es el sistema de navegación.
En este artículo, exploraremos el proceso de planificación estratégica de 5 pasos y te mostramos cómo comenzar a desarrollar tu propio plan.
Es un proceso empresarial que te ayuda a definir y compartir la dirección que tomará tu empresa en los próximos tres a cinco años. Durante el proceso de planificación estratégica, las partes interesadas revisan y definen la misión y los objetivos de la organización, realizan evaluaciones de la competencia e identifican las metas y los objetivos de la empresa. El resultado del ciclo de planificación es un plan estratégico, que se comparte en toda la empresa.
Es el resultado final del proceso de planificación estratégica. En su forma más básica, es una herramienta que se utiliza para definir los objetivos de la organización y las acciones que se tomarán para alcanzarlos.
Por lo general, debe incluir lo siguiente:
La declaración de la visión de la empresa
La declaración de la misión de la empresa
Los objetivos de la organización, incluidos los objetivos a largo plazo y los objetivos anuales a corto plazo
Cualquier plan de acción, táctica o enfoque que quieras adoptar para alcanzar esos objetivos
Facilita el establecimiento de objetivos y la toma de decisiones, ya que te permite determinar cómo avanzará tu empresa para hacer realidad las declaraciones de visión y misión de tu organización en los próximos tres a cinco años. Volvamos a la metáfora del mapa. Si piensas en la trayectoria de tu empresa como una línea en un mapa, el plan estratégico puede ayudarte a cuantificar mejor cómo llegarás del punto A (donde estás ahora) al punto B (donde quieres estar en unos años).
Cuando creas y compartes un plan estratégico claro con tu equipo, puedes lograr lo siguiente:
Crear una cultura organizacional sólida al definir y alinear claramente la misión, la visión y los objetivos de la organización.
Alinear al personal en torno a un propósito compartido y asegurarte de que todos los departamentos y equipos trabajen para lograr un objetivo común.
Establecer objetivos de forma proactiva para llegar al destino y lograr los resultados deseados.
Promover una visión a largo plazo para tu empresa en lugar de centrarte principalmente en los beneficios a corto plazo.
Asegurarte de que los recursos se asignen en función de las principales prioridades.
Definir objetivos a largo plazo y establecer objetivos a más corto plazo para respaldarlos.
Evaluar tu situación actual e identificar cualquier oportunidad o amenaza, así tu organización puede mitigar los riesgos potenciales.
Crear una cultura empresarial proactiva que permita a tu organización reaccionar más rápidamente ante los nuevos cambios y las oportunidades emergentes del mercado.
En el proceso de planificación estratégica se incluye una metodología estructurada que guía a la organización desde la visión hasta la implementación. El proceso comienza con la formación de un equipo pequeño y dedicado de planificadores estratégicos clave, generalmente de 5 a 10 miembros, que formarán el comité de planificación estratégica o de gestión. Este equipo es responsable de recopilar información fundamental, guiar el desarrollo del plan y supervisar la ejecución de la estrategia.
Una vez que hayas creado el comité de gestión, podrás comenzar a trabajar en el proceso de planificación.
Antes de poder definir hacia dónde quieres ir, debes saber dónde te encuentras. Comprender el entorno externo, que incluye las tendencias del mercado y el panorama competitivo, es clave en la etapa de evaluación inicial de la planificación estratégica.
Para hacer esto, tu comité de gestión debe recopilar una variedad de información de otras partes interesadas, como empleados y clientes. En particular, considera reunir lo siguiente:
Datos relevantes de la industria y el mercado para identificar cualquier oportunidad de mercado, así como las posibles amenazas que pueden presentarse en el futuro cercano.
Comentarios de clientes para comprender lo que tus clientes quieren de tu empresa, como mejoras a los productos o servicios adicionales.
Comentarios de los empleados que deben abordarse, ya sea sobre el producto, las prácticas de negocios o la cultura diaria de la empresa.
Evalúa diferentes tipos de herramientas de planificación estratégica y técnicas de análisis para recopilar esta información, tales como:
Un cuadro de mando integral para evaluar los cuatro elementos principales de un negocio: aprendizaje y crecimiento, procesos de negocios, satisfacción del cliente y rendimiento financiero.
Un análisis FODA para evaluar el potencial actual y futuro de la empresa (volverás a este análisis periódicamente durante el proceso de planificación estratégica).
Para completar cada letra del acrónimo FODA, tu comité de gestión deberá responder una serie de preguntas:
Fortalezas:
¿Qué hace bien tu organización actualmente?
¿Qué te distingue de tus competidores?
¿Cuáles son tus recursos internos más valiosos?
¿Qué activos tangibles tienes?
¿Cuál es tu mayor fortaleza?
Debilidades:
¿Qué es lo que tu organización no está haciendo bien?
¿Qué te falta actualmente (ya sea un producto, recurso o proceso)?
¿Qué es lo que tus competidores hacen mejor que tú?
¿Qué limitaciones, si las hay, están frenando a tu organización?
¿Qué procesos o productos necesitan mejoras?
Oportunidades:
¿Qué oportunidades tiene tu organización?
¿Cómo puedes aprovechar las fortalezas únicas de tu empresa?
¿Hay alguna tendencia que puedas aprovechar?
¿Cómo puedes capitalizar las oportunidades de marketing o de prensa?
¿Existe una necesidad emergente de tu producto o servicio?
Amenazas:
¿A qué competidores emergentes deberías vigilar?
¿Existe alguna debilidad que exponga a tu organización a riesgos?
¿Has experimentado o podrías experimentar una prensa negativa que pueda reducir tu participación en el mercado?
¿Existe la posibilidad de cambiar las actitudes de los clientes hacia tu empresa?
Para comenzar a desarrollar la estrategia, ten en cuenta tu posición actual, es decir, donde te encuentras ahora. Luego, obtén inspiración de tu visión, tu misión y tu posición actual para identificar y definir tus objetivos, es decir, a dónde quieres llegar.
Para desarrollar tu estrategia, básicamente estás sacando tu brújula y preguntándote “¿a dónde vamos ahora?” o “¿cuál es el estado futuro ideal de esta empresa?”. Esto puede ayudarte a descubrir qué camino debes tomar para llegar allí.
Durante esta etapa del proceso de planificación, inspírate en documentos importantes de la empresa, como:
Tu declaración de misión, para comprender cómo puedes continuar avanzando hacia el propósito central de tu organización.
Tu declaración de visión, para aclarar cómo tu plan estratégico se relaciona con tu visión a largo plazo.
Los valores de la empresa, para guiarte hacia lo que más importa para tu empresa.
Tus ventajas competitivas, para comprender qué beneficio único ofreces al mercado.
Tus objetivos a largo plazo, para saber dónde quieres estar en cinco o diez años.
Tu pronóstico y proyección financiera, para comprender cuál esperas que sea el estado de tus finanzas en los próximos tres años, cuál es el flujo de efectivo que esperas tener y en qué nuevas oportunidades podrías invertir.
Ahora que comprendes dónde te encuentras y adónde quieres ir, es hora de que te pongas a escribir. Ten en cuenta tu posición y estrategia comercial actual, así como las metas y los objetivos de tu organización, y elabora un plan estratégico para los próximos tres a cinco años. Ten en cuenta que, aunque se trate de un plan a largo plazo, algunas partes de tu plan deben crearse o revisarse a medida que pasan los trimestres y los años.
A medida que elaboras tu plan estratégico, debes definir lo siguiente:
Prioridades de la empresa para los próximos tres a cinco años, según el análisis FODA y tu estrategia.
Objetivos anuales para el primer año. No es necesario que definas tus objetivos para cada año del plan estratégico. A medida que pasan los años, elabora nuevos objetivos anuales que se relacionen con tus objetivos estratégicosgenerales.
Resultados clave y KPI relacionados. El comité de gerencia debe establecer algunos de estos, mientras que otros los deben crear equipos específicos que estén más familiarizados con el trabajo. Asegúrate de que tus resultados clave e indicadores clave de rendimiento sean medibles y precisos. Estos KPI te ayudarán a realizar un seguimiento del progreso y te permitirán saber que estás avanzando en la dirección correcta.
Presupuesto para el próximo año o algunos años. Esto debe basarse en tu pronóstico financiero, así como en tu dirección. ¿Necesitas gastar mucho para desarrollar tu producto? ¿Para crear el equipo? ¿Para empezar a trabajar en el marketing? Define claramente las iniciativas más importantes y cómo crearás los presupuestos.
Una hoja de ruta del proyecto general. La hoja de ruta del proyecto es una herramienta de gestión de proyectos que te ayuda a visualizar el cronograma de una iniciativa compleja, pero también puedes crear una hoja de ruta del proyecto general para tu plan estratégico. Describe en qué esperas trabajar en ciertos trimestres o años para que el plan sea más concreto y comprensible.
Ahora es el momento de poner tu plan en marcha. La implementación de la estrategia implica una comunicación clara en toda tu organización para asegurarte de que todos conozcan sus responsabilidades y cómo medir el éxito del plan.
Asegúrate de que tu equipo (especialmente la alta dirección) tenga acceso al plan estratégico, para que puedan comprender cómo su trabajo contribuye a las prioridades de la empresa y al mapa estratégico general. Te recomendamos que compartas tu plan en la misma herramienta que utilizas para gestionar y realizar un seguimiento del trabajo, para que puedas conectar más fácilmente los objetivos generales con el trabajo diario. Si aún no lo haces, considera usar una plataforma de gestión del trabajo.
Algunos consejos para asegurarte de que tu plan se ejecute sin problemas:
Comunícate claramente con toda la organización a lo largo del proceso de implementación, para asegurarte de que todos los miembros del equipo entiendan el plan estratégico y cómo implementarlo de manera efectiva.
Define qué se entiende por “éxito” al vincular tu plan estratégico con los indicadores clave de rendimiento.
Asegúrate de que las acciones descritas en el plan estratégico se integren en las operaciones diarias de la organización, de modo que las actividades diarias de cada miembro del equipo estén alineadas con los objetivos estratégicos más generales.
Utiliza herramientas y software, como una plataforma de gestión del trabajo, que puedan ayudarte a implementar el plan y hacer un seguimiento del progreso.
Monitorea y comparte regularmente el progreso del plan estratégico con toda la organización, para mantener a todos informados y reforzar la importancia del plan.
Establece controles periódicos para supervisar el progreso de tu plan estratégico y haz los ajustes que sean necesarios.
Una vez que hayas creado e implementado tu nuevo marco estratégico, el paso final del proceso de planificación consiste en monitorear y administrar tu plan.
Recuerda que tu plan estratégico no es estático. Deberás revisarlo y actualizarlo si tu empresa cambia de dirección o realiza nuevas inversiones. A medida que surjan nuevas oportunidades o amenazas en el mercado, es probable que necesites modificar tu plan estratégico. Revisa tu plan regularmente, es decir, de manera trimestral y anual, para asegurarte de que aún esté alineado con la visión y los objetivos de tu organización.
Ten en cuenta que tu plan no durará para siempre, incluso si lo actualizas con frecuencia. Un plan estratégico eficaz evoluciona con los objetivos a largo plazo de tu empresa. Cuando hayas logrado cumplir con la mayoría de tus objetivos estratégicos, o si tu estrategia ha evolucionado significativamente desde la primera vez que la redactaste, podría ser el momento de crear una nueva.
Para convertir la estrategia de tu empresa en un plan y, en última instancia, para que genere un impacto, asegúrate de conectar de forma proactiva los objetivos de la empresa con el trabajo diario. Cuando aclaras esta conexión, estás brindando a los miembros de tu equipo el contexto que necesitan para hacer el mejor trabajo posible.
La plataforma de gestión del trabajo desempeña un rol fundamental en este proceso. Actúa como un recurso centralizado para el plan estratégico, así puedes asegurarte de que cada tarea y proyecto esté directamente relacionado con los objetivos más amplios de la empresa. Esta alineación es fundamental para la visibilidad y la coordinación, ya que permite a los miembros del equipo saber cómo sus esfuerzos individuales contribuyen al éxito de la empresa.
Con una plataforma así, no solo optimizas el flujo de trabajo y mejoras la productividad del equipo, sino que también alineas cada acción con tus objetivos estratégicos, lo que permite a los equipos generar un mayor impacto y ayudar a la empresa a avanzar hacia las metas de manera más efectiva.
¿Aún tienes preguntas sobre la planificación estratégica? Tenemos las respuestas.
Un plan estratégico es una de las muchas herramientas que puedes utilizar para planificar y alcanzar tus objetivos. Ayuda a definir objetivos estratégicos y métricas de crecimiento para que tu empresa tenga éxito.
Debes tratar de crear un plan estratégico cada tres a cinco años, dependiendo de la velocidad de crecimiento de tu organización.
Dado que el propósito de un plan estratégico es establecer tus objetivos a largo plazo y cómo los alcanzarás, debes crear uno nuevo cuando hayas cumplido con la mayoría o con todos ellos. También debes crear un plan estratégico nuevo si la misión de tu organización cambia significativamente o decides incursionar en nuevos mercados.
Una plantilla de planificación estratégica es una herramienta que las organizaciones pueden usar para crear su plan estratégico y dar seguimiento al progreso. Por lo general, este tipo de plantilla incluye todos los componentes necesarios para elaborar un plan estratégico, como las declaraciones de visión y misión de tu empresa, información de análisis competitivos o de la evaluación FODA y KPI relevantes.
Un plan de negocios puede ayudarte a documentar tu estrategia cuando estás comenzando, de modo que todos los miembros del equipo estén informados respecto a tus prioridades y objetivos comerciales principales. Esta herramienta puede ayudarte a documentar y compartir tu estrategia con inversores o participantes clave mientras pones en marcha tu negocio.
Debes crear un plan de negocios cuando:
Recién estás dando los primeros pasos en tu negocio.
Estás realizando una reestructuración significativa de tu negocio.
Si tu negocio ya está establecido, debes crear un plan estratégico en lugar de un plan de negocios. Incluso si estás trabajando en una empresa relativamente joven, tu plan estratégico puede basarse en tu plan de negocios para ayudarte a avanzar en la dirección correcta. Durante el proceso de planificación estratégica, te basarás en muchos de los elementos comerciales fundamentales que desarrollaste desde el principio para establecer tu estrategia para los próximos tres a cinco años.
Tu plan estratégico, tu declaración de misión y tu declaración de visión están estrechamente conectados. De hecho, durante el proceso de planificación estratégica, te inspirarás en las declaraciones de misión y visión para elaborar tu plan estratégico.
En pocas palabras:
Una declaración de misión resume el propósito de tu empresa.
Una declaración de visión explica en términos generales cómo alcanzarás el propósito de tu empresa.
Un plan estratégico se inspira en las declaraciones de misión y visión y describe las acciones que llevarás a cabo para avanzar en la dirección correcta.
Por ejemplo, si tu empresa produce equipo de seguridad para mascotas, así podrían ser tu declaración de misión, tu declaración de visión y tu plan estratégico:
Declaración de misión: “Garantizar la seguridad de los animales del mundo”.
Declaración de visión: “Crear productos de rastreo y seguridad para mascotas que sean fáciles de usar”.
Tu plan estratégico delinearía los pasos que llevarás a cabo en los próximos años para que tu empresa avance hacia tu misión y visión. Por ejemplo, desarrollas un nuevo collar inteligente de rastreo de mascotas o mejoras la experiencia de uso de microchips para los dueños de mascotas.
Los objetivos de la empresa son metas generales. Debes establecerlos de manera anual o trimestral (si tu organización avanza rápidamente). Estos objetivos le dan a tu equipo una idea clara de lo que pretendes lograr durante un período determinado.
Tu plan estratégico está pensado más a futuro que los objetivos de tu empresa y debe abarcar más de un año de trabajo. Piénsalo de esta manera: los objetivos de tu empresa te llevan en la dirección de tu estrategia general, pero tu plan estratégico debe ser más amplio que los objetivos de la empresa porque abarca varios años.
Un caso de negocios es un documento que te ayuda a presentar una inversión o iniciativa significativa para tu empresa. Cuando creas un caso de negocios, estás describiendo por qué esta inversión es una buena idea y cómo este proyecto a gran escala tendrá un impacto positivo en tus negocios.
Es posible que termines redactando casos de negocios para partes de la hoja de ruta de tu plan estratégico, pero tu plan estratégico debería ser más amplio. Esta herramienta debe abarcar varios años de tu hoja de ruta, de toda tu empresa, no solo una iniciativa.
Un plan estratégico es un plan de varios años para toda la empresa de lo que deseas lograr en los próximos tres a cinco años y cómo planeas hacerlo. Un plan de proyecto, por otro lado, describe cómo vas a lograr un proyecto específico. Este proyecto podría ser una de las muchas iniciativas que contribuyen a un objetivo específico de la empresa que, a su vez, es uno de los muchos objetivos que contribuyen a tu plan estratégico.
Un plan estratégico es una herramienta que te ayuda a definir hacia dónde quiere ir tu organización y qué acciones se llevarán a cabo para lograr esos objetivos. La planificación estratégica es el proceso de crear un plan para alcanzar tus objetivos estratégicos.
La gestión estratégica incluye el proceso de planificación estratégica, pero abarca mucho más. Además de planificar cómo alcanzarás tus objetivos generales, la gestión estratégica también te ayuda a organizar tus recursos y a determinar los mejores planes de acción para alcanzar el éxito.